martes, junio 02, 2009

" ¿Y cómo se rompe un corazón? Pues de la manera más simple.

Ignorándolo un tiempo y dándole una importancia desmedida después. Desequilibrando el delicado balance natural de todas las cosas reales. Dotando a un músculo sencillo de capacidades mágicas, heroicas, épicas, grotescas, inútiles, ficticias.

Ay, la ficcón qué daño hace, y Sebastián debería haberlo sabido, viniendo de un país cuyo héroe más grande lleva un orinal en la cabeza. No leas tanto, le decían de niño, y no hizo caso, y así le ha ido.

La ficción puede muy bien instalarse en el alma de un hombre hasta destruirla."

R.Loriga

2 comentarios:

Lu! dijo...

coincido en totalidad. te digo, la indiferencia pega muy fuerte :S

:)

Julio César Serralde Ávila dijo...

la indiferencia es ver morir prolongadamente. mejor morir y ya


PD acabo de publicar un podcast en el blog a ver què te parece


saludos