sábado, abril 18, 2009

Arrancarme

Y los sentimientos poco tienen que ver con esto.

Qué crees que busco? Yo no quiero que me quieras; no me hace falta. Pero, como ya dije mucho antes, no quiero ser un nombre más en una puta lista. No hace falta que estés pendiente de mí, ni que me digas cosas bonitas, ni que me truques de vez en cuando; no hace falta, no quiero esto. Y más a sabiendas de que no te viene de gusto hacerlo. No me digas que no me puedes dar lo que quiero, si no sabes lo que quiero. Yo sólo pretendía pasarmelo bien, y que fuera algo especial. Por mí lo fue, con eso sería suficiente; pero siempre pienso demasiado y sé que me gustaría que para ti también hubiera sido bonito.
Aunque sea rara y loca y no esté demasiada buena, me gustaría que recordaras aquella noche con cariño, y no como cuatro polvos y unos cuantos besos de motel.

8 comentarios:

LU+ dijo...

me hace acordar a mi :(

Gustavo Aguilar Alterno Espiraaaal dijo...

Siempre hay que decir las cosas como son, y k el hdp se vaya lejos donde kieras que este =D... echele ganas suerte¿

Antonio dijo...

Me he sentido identificado

;)


besos!



Antonio

Falando poesias dijo...

Mucho hermoso...pero un poco triste.

Besos,

Karoliny.

Garrós dijo...

esa sensación...
es dura, pero también es muy duro no poder, no poder desde dentro...

suerte

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pasé a eschar un ratito de lectura y a desearte buen fin de semana.

Saludos desde el otro lado del charco.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Se me olvidaba:

"Aunque sea rara y loca y no esté demasiada buena, me gustaría que recordaras aquella noche con cariño, y no como cuatro polvos y unos cuantos besos de motel. "

Esas cosas nunca se recuerdan así... tenlo por seguro.
Saludos y buen fin de semana.

Druida de noche dijo...

Recordar? ¿Ser una mas de una lista? Eso no lo sabes nunca. ¿Cuándo quieres que te recuerde? ¿Hoy, ayer o mañana?.

El tiempo va hacia la luz, y nosotros vamos hacia ella como remeros, de espaldas, sin saber el curso del río pero viendo lo que nos ha pasado, fugándonos hacia el futuro.

En una curva de ese río él se acordará de cuatro polvos, cuando no sea posible rehacerlos, y recordará tu piel, y le vendrá la figura de tu rostro gozando, tu voz aprisionando su piel, y querrá que seas de nuevo, y querrá volver a verte. Pero el destino tiene eso: tu seras sombra y también pequeña venganza del presente. En la curva del tiempo, el pasado duele, y le dolerás en las manos y en la boca. ¿no te es suficiente eso?